Compartir

Era mi bicicleta y estaba obligado a compartirla por la sencilla razón de que mi papá decía que tenía que compartirla. —Que injusto —pensaba— si es mí bicicleta y quiero usarla en éste momento ¿por qué tengo que cederla?

Luego en alguna otra situación, cuando me convenía, ejercía presión para obligar al dueño del bien que deseaba a ser “buena persona”: “Prestáme tu juguete porque la gente buena comparte sus cosas”. No siempre funcionaba y sin embargo toda vez que la frase era escuchada por algún adulto era cien por ciento efectiva.

De a poco vamos cambiando esa idea. Como dijo Warren cuando tuvo a bien acompañarnos en una de las reuniones de éste grupo: “El padre no presta su vehículo a cualquier vecino sólo porque hay que compartir, como sí obliga a hacerlo al hijo con sus cosas”.

De adultos razonamos y evaluamos la relación costo/beneficio que existe a la hora de compartir cualquier cosa.

Nadie de pequeños nos muestra los beneficios que existen cuando uno comparte, porque pareciera que se le enseña al infante a ser egoísta y ese, mal entendido concepto, siempre parece malo.

Podríamos pasar un buen tiempo discutiendo sobre las personas que dan sin recibir nada a cambio, siendo que tal cosa no existe. Salta a la vista que cuando se comparte se obtienen algo que nos es valioso. Se ve en la naturaleza en donde se comparten habilidades y especialidades para la subsistencia de las especies; en el mundo del software libre en donde se comparte esfuerzo, tiempo y conocimiento con excelentes proyectos y buenos resultados; también en el mundo del arte, ahora con las facilidades que hay para darse a conocer hay quien comparte algo de su trabajo esperando recibir feedback que le ayude a ser mejor. Por mencionar sólo algunos casos, muy generales, de lo beneficioso que resulta compartir.

Quizá te preguntés de qué va este tema en un sitio de Lectura. Es fácil: extraño que compartamos la lectura de “El libro del mes” y me hacen falta las reuniones del grupo en donde compartíamos lo que hemos leído y el conocimiento de cada uno de los asistentes. Y por supuesto, el beneficio que ambas actividades me representan.

Saludos

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Omar Velásquez — @omarvelz
Guatemalteco, escritor, analista/programador, esposo, padre y tengo en mi haber varios tìtulos más, de esos que el correr de los años va cargando sobre nuestros hombros.
http://omarvelz.wordpress.com


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